Breve historia y versos de Tanlum

En 1855 el periódico oficial describió “Tanlum tiene una hermosa fábrica de alto, dos norias corrientes, casi cuanto tiene acotado este cubierto de árboles frutales de provecho, buena cría de ganado, su situación es la de una legua de distancia al norte de esta ciudad y sus tierras constan de mesura aprobada. El camino que conduce a ella es carretero.”[1] Para el censo de 1862 se reportan habitando 11 personas habitando la hacienda , el censo registraba por «razas» señalando 2 hombres y 2 mujeres blancas así como  6 hombres  y 1 una mujer indígena. Fue propiedad de la familia Peón. En 1897 figura como su propietario Pedro Peón Contreras quien también poseía Vistalegre y Xuxá. Por sus terrenos cruzaba un tranvía que comunicaba con las fincas “Buenavista” y “Chenku”.  Por aquella época, los campos de la hacienda ya estaban cubiertos de henequén.

En 1897 la prensa nacional dio a conocer un accidente en el camino de hierro “Antes de ayer, en la vía férrea de la compañía Peninsular de Ferrocarriles, frente a la hacienda Tanlum, y al pasar por una curva, descarrilló una máquina y un furgón de carga.[2] Según Eduardo Urzaiz, en 1915 el profesor Alex Aguilar organizó la primera patrulla de Boys Scouts, cuya primera actividad fue una excursión a Tanlum.[3] El político, médico y dramaturgo José Peón Contreras pasó parte de su infancia en la hacienda y le dedicó estos versos.

Yo conozco muy bien estos lugares
Donde escuché otro tiempo los cantares
Con que adormece al niño
La santa voz del paternal cariño!

Yo conozco ese estanque y esas eras
que allá en las juveniles primaveras
colmaban mi ventura
con su transparente y su verdura!

Hay algo aquí con el pecho mío:
La casa en ruinas, el hogar vacío,
La hierba sobre el suelo…
¡y donde estuvo la techumbre, el cielo!

Cuarteada y con derrumbres la arquería
Donde a volar echaba mi alegría
Salvando el arquitrabe
con más rápido vuelo que una avé!

Allá el andén, la enmudecida noria
Que da vueltas aún en mi memoria;
¡hiriendo aún mi oído
de la pesada máquina el chirrido!

Los corrales desiertos y la huerta
que vi en las horas de la holganza abierta;
y detrás el cercado
donde tranquilo repastó el ganado!

Allí el tronco del viejo cocotero
allí el árbol del Pan y allí el alero
De donde peregrinas
miré lanzarse al sol las golondrinas!

¡Ay!, que bendiga Dios esos lugares
Dónde escuché otro tiempo los cantares
Con que adormece al niño
La santa voz del paternal cariño! (1902)

A partir de 1923 se empiezan a dividir los terrenos, en 1924 se entrega una parte al Municipio por un adeudo a la Tesorería y en 1928 se donan, y también se venden, algunos terrenos a la Beneficencia Pública con los que se forma “El Reparto Dolores Patrón Peniche”: Todavía en 1950 el arquitecto Tomassi la nombra entre las fincas que rodeaban a la ciudad. Ya para los años sesenta los terrenos más aledaños al casco de la finca estaban fraccionados y en proceso de urbanización. En 1981 el presidente López Portillo inauguró la unidad habitacional ISSTEY “Joaquín Ceballos Mimenza”.

REFERENCIAS

[1] Periódico Oficial del Estado de Yucatán. El Regenerador. 31 de enero de 1855.

[2] La Patria. 20 de mayo de 1897.

[3] Claudio Meex “Reconstrucción de hechos” (1992)

Sitios Patrimoniales de Mérida

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